domingo, 7 de febrero de 2016

Amor es... - Dulce María Loynaz



Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan...
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas dulces....
Amar lo amable, no es amor:

Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo
en el ansia de la semilla ciega
que perdió el rumbo de la luz,
aprisionada por su tierra,
vencida por su misma tierra...

Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra bien adentro...

Es entrarse en la entraña de la noche
y adivinarle la estrella en germen...
¡La esperanza de la estrella!...

Amor es amar desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender...
Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar ...

¡Amor es resucitar!


Otros blogs que te pueden interesar.


Image and video hosting by TinyPic

sábado, 6 de febrero de 2016

A María Peña - Diego Hurtado de Mendoza



Tómame en esta tierra una dolencia
que en Cataluña llaman melarquía,
la cual me acaba el seso y la paciencia.

Y como no me deja noche y día,
menos me da lugar para hablarme,
señora Peña, con vuestra señoría.

Pero, como podéis sola mandarme,
dándoos caso tan justo y tan sabido,
hacedme esta merced de perdonarme;

que a cabo de cuatro años de partido
os demando perdón, si se perdona
escribiros tan corto y desabrido;

por que, como descrece Barcelona
y huye aquella playa gloriosa,
ansí va enflaqueciendo la persona.

Comiénzase la vida trabajosa
con el mar, con el viento y la galera,
triste, turbada, malenconiosa.

Con sola esta disculpa que yo diera,
hallándome tan mal como me hallo,
bastaba a ser creído de cualquiera.

Mas a vos, de quien fui siempre vasallo,
y nunca de criada de otra dama,
me conviene dar cuenta por qué callo.

Para decir verdad, esta vuestra ama
tiene tan olvidados sus amigos,
que está mejor aquél que menos la ama.

No es menester buscar largos testigos,
mostrándose el descuido de su mano
que la hace cobrar mil enemigos.

¿Qué le cuesta escribir a un veneciano
una letra, un borrón, una cruceta,
y tratarme después como a villano?

El ganar los amigos a estafeta
y perderlos a soplos no es camino
de quien por cabo quiere ser perfeta.

Al señor que tenemos por divino
que da y quita a su modo la ventura
demandaré venganza de contino.

No que pierda la flor de hermosura,
que esto será excusado tan aína
y perdería lo que ella menos cura;

querría que le diese una mohína
creyendo que algún día ha de nacer
en este mundo otra doña Marina;

y que ella misma viese en él crecer,
en gracia y en valor y en discreción,
alguna que le pueda parecer.

Aconsejalde que mude de opinión,
ansí os veáis con Torres desposada,
porque el pueblo es de mala condición
.
No sea tan bizarra y confiada,
que no es siempre seguro el caminar
por encima del filo de la espada.

Y para que podáis determinar
si os doy tan buen consejo como suelo,
quiero con vos un poco razonar.

Cuando nos crió Dios en este suelo,
se trabó una quistión tan furiosa
que puso en armas casi todo el cielo:

si debía de ser Eva hermosa
o fea, y aquel día en solo el gesto
se habló, sin travesarse de otra cosa.

Cargaron tantos votos en el puesto
de los que la querían para fea,
que fue forzoso resolverse en esto:

la que saliere fea, que lo sea,
y que siga y de nadie sea seguida
hasta que de remedio se provea;

la que fuere hermosa conocida,
que le dure esta flor por accidente
parte de un solo tercio de la vida.

No por que el feo sea inconveniente,
mas désele esta gracia en vez de sal
como para apetito de la gente;

antes digo que es cosa natural
por ser principio y fin de la edad,
y lo hermoso es forzado y desigual.

¿Qué reino, qué provincia, qué ciudad
en la vida del mundo fue asolada?
¿Qué mujer se ahorcó por fealdad?

¿Trae flaca o amarilla o espantada,
por ventura, la gente deseando
loca, celosa y desasosegada,

por medio de la calle sospirando,
o confiada o arrepentida luego,
o fuera de propósito cantando?

La fealdad no teme el niño ciego,
ni hace ni recibe aquella guerra
que solemos decir a sangre y fuego.

De todos va segura por la tierra,
no la quiere ninguno mal ni bien,
ni mira cuándo acierta o cuándo yerra.

De ninguna ocasión toma desdén,
llama fuera de humo ni altereza;
si os place bien está, si no también.

Con galas disimula su bruteza
y huelga de mostrarse en todo humana
encubriendo la falta con destreza.

Conviene que a la noche o la mañana
le dé la hermosura la obediencia,
o a lo menos una vez en la semana.

El ánimo y constancia, elocuencia
y otras virtudes mil a esta señora
suelen acompañar con la prudencia.

Siempre está en una forma duradora,
a lo claro, a lo obscuro, día y tarde,
y no se va mudando de hora en hora.

Ningún hombre la mira que se guarde,
claridad que recibe y no da pena
y que, sin encender, se enciende y arde.

A la comida, fea, y a la cena,
al dormir, al soñar y al despertarse,
fea en luna menguante y luna llena.

Gran cosa es que no pueda curarse
la dolencia y siniestros en que queda
la hermosura cuando va a acabarse:

gestos, meneos, vueltas como en rueda,
el descontentamiento en el espejo,
animal que a ninguna deja leda.

Como si en nuestra tierra el mozo, el viejo
fuesen tan solamente diferentes
en la edad, en el pelo o el pellejo.

La hermosura no tiene parientes,
ni Dios, ni ley, ni rey, ni tierra o casa,
ni vecinos ni amigos bien hacientes.

Quémaos el corazón como una brasa
con ojo o con palabra o con meneo,
y trompícaos si os toma a silla rasa.

Absoluta tirana del deseo,
¡cuánta esperanza enhila o desbarata
con un "tienes razón" o "no te creo"!

Hácese mortecina como gata,
después saca una furia del diablo
que a cada paso os corre la zapata.

Estad, señora Peña, en lo que hablo
y en ser fea también, pues es posible
sin espantaros nada del vocablo.

Mirad que es ser hermosa aborrecible
y, si a mí me dejasen a mi modo,
antes escogeré ser invisible.

He querido deciros esto todo
porque podáis vuestra ama aconsejar
que no nos ponga a todos tan del lodo.

Mire que el verdegay se ha de acabar,
dado que ella lo estime harto poco
pues tiene lo que siempre ha de durar.

La negra dama, fea como un coco,
siendo como ella es discreta y diestra,
piensa tornar el mundo medio loco;

y ella, tan estimada como muestra
de saber, de virtud, de valor y gloria,
¡que cierre a sus amigos la finiestra!

Aún vea yo borrada su memoria
del libro de la gente, y en sus ojos
volar a mano ajena la vitoria;

los trofeos cogidos a manojos
por otro nuevo nombre levantados,
y en carro extraño puestos sus despojos.

No sea en penitencia de pecados
ni en venganza que alguno le desea,
sino en pena de amigos olvidados.

¿Cómo queréis, señora, que la crea
quien viere su memoria vacilando
y no tener amigo que no vea?

Mas pienso que irá siempre mejorando
y que pondrá el cuidado todo entero
en ganar los ausentes de su bando.

En esta cuenta yo seré el primero,
pues que siempre lo fui, y de su bondad
tratado como amigo verdadero.

Entonces, puesta aparte la humildad,
levantaré una voz que durará
por el tiempo de la inmortalidad.

Sus loores el Ebro llevará
con las bermejas ondas en oriente,
donde el primero sol las oirá;

y por el rubio Tajo al occidente
oirá el postrero sol llevar su nombre
en lenguas y memorias de la gente.

Ella tendrá la fama y el renombre,
yo estaré de lo hecho tan ufano,
que me parecerá ser más que hombre.

Y donde Guadiana, manso y llano,
con espaciosas vueltas se desvía,
pareciendo ora tarde ora temprano,

a la orilla del agua clara y fría,
de mármol alzaré un soberbio templo
en la extendida y verde pradería.

En medio estará ella, a quien contemplo
tan hermosa, tan grave y adornada
como quien es nacida para ejemplo.

Yo, primer vencedor de esta jornada
visto en púrpura clara de levante
en aquella llanura despachada,

revolveré cien carros por delante,
con cada cuatro blancos corredores
que vencerán el viento, aunque pujante.

Cantando entre la yerba, entre flores,
mil voces a su nombre llamarán
y responderá el cielo a sus loores.

Las Españas al Tajo dejarán
con los bosques del gran Guadalquivir,
y en dorados arneses se verán

unos con duras lanzas embestir
esparciendo en el aire las astillas,
y con limpias espadas combatir;

otros, en vestes blancas y sencillas
mezcladas de color vario y vistoso,
harán por aquel prado maravillas.

Después yo, todo vanaglorioso,
con guirnaldas de oliva coronado,
en veste roja y hábito pomposo,

visitaré su templo consagrado
sacrificando humanos corazones
y deseos mezclados con cuidado,

voluntarias cadenas y prisiones,
con muchos que merced le irán pidiendo,
rendidos sus despojos y pendones.

En blancas piedras se verán viviendo
los reyes, sus abuelos, entallados,
cuyos nombres la fama va extendiendo.

La triste envidia, los contrarios hados,
el rencor de las furias maliciosas
caerán en el infierno desterrados.

Mas porque al comenzar tan altas cosas
el seso y la razón no se desmande,
tú me ayuda, pues puedes, ves y osas.

Sin ti no puede haber principio grande,
y ansí, doña Marina, callaré
hasta que tu grandeza me lo mande.

A vos, señora Peña, bajaré,
que hablar con vuestra ama no se puede
sin tocar en misterios de la fe.

Si lo que yo os escribo ella concede,
llevarános tras sí con media seña
y hará de nosotros cuanto puede.

Importunalda bien, señora Peña,
que yo sé cuánto vos podéis con ella;
ansí pueda ver yo tan buena dueña
como agora a mis ojos sois doncella.

Otros blogs que te pueden interesar.


Image and video hosting by TinyPic

viernes, 5 de febrero de 2016

Sentimiento de partida - Diego Gómez Manrique



Yo parto de vos, doncella,
fuera de mi libertad;
yo parto con gran querella
de vuestra pura bondad.

yo parto con gran tormento
por esta triste partida,
e llevo tal pensamiento
que fará corta mi vida.

Yo parto con gran dolor
por ir de vos apartado:
yo parto muy amador
de vos, que voy desamado.

Yo parto en vuestra cadena
de que no cuido salir,
e llevo tan cruda pena,
que no vos la sé decir.

Yo parto mucho contento
de vuestra gentil figura;
yo parto bien descontento
de vuestra poca mesura.

Yo parto, mas non se parte
siempre de vos mi pensar;
e lievo la mayor parte
de dolor y de pesar.

Yo parto porque me alejo
el más triste que me vi;
yo parto, mas con vos dejo
la mayor parte de mí.

Yo parto triste porque
vuestro mirar me robó,
e lievo por buena fe
gran quexa de vuestro no.

Yo parto porque me aparta
la mi no buena fortuna;
yo parto con pena farta
sin esperanza ninguna.

yo me parto de miravos
con dolor muy dolorido,
e lievo de bien amarvos
prosupuesto no fingido.

Fin
No quiero más enojarvos,
mas por merced yo vos pido
que vos plaga recordarvos
de cuén triste me despido.


Otros blogs que te pueden interesar.


Image and video hosting by TinyPic

jueves, 4 de febrero de 2016

El amor perdido - Diego de Torres Villarroel



Salió el niño de Venus más querido
a su blanda conquista acostumbrada
y tardando en volver a su morada
diole la bella madre por perdido.

Sale, corre, pregunta por Cupido
impaciente solicita asustada
mustio el color, el pelo desgreñada,
en Chipre le buscó Pafos y Gnido.

Búscale entre las ninfas que venera
más hermosas, la selva, el río, el prado,
búscale entre las ninfas que el mar cría

Toco del padre Tormes la ribera
y hállole aquí pendiente del nevado
cuello de la hermosísima María.


Otros blogs que te pueden interesar.



Image and video hosting by TinyPic

miércoles, 3 de febrero de 2016

Insomnia - Dante Gabriel Rossetti



Delgadas son las faldas que la noche dejó atrás,
Antes de que el día quiebre el cielo con su crepitar.
Delgados son los jirones del sueño,
Oscilando en el espíritu cansado del viento;
Pero en medio de aquel reposo inquieto
Que desgarra la trama del olvido y el recuerdo,
Mi alma se estira hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

Nuestras vidas nunca se unen;
Nuestros pensamientos nunca se distancian,
Aquello que aferra tu corazón al mío,
Parece disolverse en un brillo sombrío.
Esta noche, el Amor ejerce un control total,
Y con deseo y con pesar,
Mi alma se arrastra hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

¿Existe un hogar, dónde la pesada Tierra
Se derrita en el aire brillante,
Y dónde el mal no se respire;
Dónde el agua barra el eco de la sed,
Y el fuego sea el reflejo de nuestra fe?
Si la voluntad yace atada al objetivo,
Tal vez allí pueda su esperanza engendrar.
Mi alma, en esta hora desolada,
Se agita hacia la tuya,
Cerca, siempre un poco más.


Otros blogs que te pueden interesar.


Image and video hosting by TinyPic

martes, 2 de febrero de 2016

Amor - Dámaso Alonso



¡Primavera feroz! Va mi ternura
por las más hondas venas derramada,
fresco hontanar, y furia desvelada,
que a extenuante pasmo se apresura.

¡Oh qué acezar, qué hervir, oh, qué premura
de hallar, en la colina clausurada,
la llaga roja de la cueva helada,
y su cura más dulce, en la locura!

¡Monstruo fugaz, espanto de mi vida,
rayo sin luz, oh tú, mi primavera,
mi alimaña feroz, mi arcángel fuerte!

¿Hacia qué hondón sombrío me convida,
desplegada y astral, tu cabellera?
¡Amor. amor, principio de la muerte!


Otros blogs que te pueden interesar.


Image and video hosting by TinyPic

lunes, 1 de febrero de 2016

Así tan intensamente contemplé - Constantino Cavafis



Así tan intensamente contemplé la belleza,
que plena está mi vista de ella.
Líneas del cuerpo. Labios rojos. Miembros voluptuosos.
Cabellos como tomados de estatuas griegas:
siempre hermosos, aun cuando están despeinados,
y caen, un poco, sobre las frentes blancas.
Rostros del amor, tal como los anhelaba
mi poesía ... en las noches de mi juventud,
en mis noches, furtivamente, hallados...



Otros blogs que te pueden interesar.


Image and video hosting by TinyPic