miércoles, 16 de marzo de 2016

Cima de la delicia - Jorge Guillén Álvarez



¡Cima de la delicia!
Todo en el aire es pájaro.
Se cierne lo inmediato
resuelto en lejanía.

¡Hueste de esbeltas fuerzas!
¡Qué alacridad de mozo
en el espacio airoso,
henchido de presencia!

El mundo tiene cándida
profundidad de espejo.
Las más claras distancias
sueñan lo verdadero.

¡Dulzura de los años
irreparables! ¡Bodas
tardías con la historia
que desamé a diario!

Mas, todavía más.
Hacia el sol, en volandas
la plenitud se escapa.
¡Ya sólo sé cantar!


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martes, 15 de marzo de 2016

Poema - Jorge Debravo



Desde que el primer hijo -en noche de tortura-
se desprendió de ti como un brazo viviente,
la carne se te ha hecho una fruta madura
y el amor como un pan se te ve y se te siente.

Tus mejillas se han vuelto suaves como pañales,
la voz se te ha llenado de ternuras y almohadas,
palpitan en tus ojos dos tiernos animales
y son como dos sombras tus manos sosegadas...


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lunes, 14 de marzo de 2016

El rey de Thule - Johann Wolfgang von Goethe



Hubo en Thule un rey constante
con su amada, la que un día,
al morir, dejó a su amante
áurea copa que tenía.

Fue, de allí, la taza de oro,
don de mágica riqueza,
y al beber, la real tristeza
la humedecía con lloro.

Cuando el rey vio su partida
cercana, dio al heredero
la ciudad y un mundo entero,
menos su copa querida.

Sentóse luego a la cena
en medio de sus magnates,
y al pie rugen los embates
del mar que la sala atruena.

Allí el bebedor anciano
brinda última vez su copa,
la echa al mar y el mar la arropa
en su lecho soberano.

La ve hundirse; que se llena
y se pierde en lo profundo...
Y el rey llora su pena
no bebió más sobre el mundo.


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sábado, 12 de marzo de 2016

La casa solariega - Javier del Granado



Mordiendo la granítica quebrada
se yergue la casona solariega,
alba de sol, con la pupila ciega,
y su techumbre de ala ensangrentada.

Con rumores de espuma la cascada
sus vetustas murallas enjalbega,
y en luminoso tornasol despliega
su cola el pavo real de la cañada.

Su arquitectura colonial evoca
la altiva estampa de un hidalgo huraño,
que vivió preso en su cabeza loca.

Un Gran Danés en el portal bravea,
y se desborda el mugidor rebaño,
atropellando la silente aldea.


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viernes, 11 de marzo de 2016

El lecho de espinas - Jacinto Verdaguer y Santaló



En mi lecho de fl0res
mi labio lo ama;
no lo ama, no,
tan sól0 lo sueña.
Si el Amor no llega,
yo me moriría.
Si el Amor no llega-
yo me moriré.

Lo buscan mis brazos,
mi gemido lo llama:
«¿Dónde estáis, Amador,
puñadito de mirra?
Decídmelo, por favor,
si queréis que venga.
No hay sueño en mis ojos,
cuando el brazo no os tiene,
cuando vos marcháis
lejos está la elegría.
Saldré a buscaros ,
cual cierva herida
que busca la fuente,
la fuente de agua viva.»
Tropieza a los soldados
que guardan la villa:
«¿No habréis visto
al Amor de mi vida?»
Me han quitado el manto,
el manto de viuda,
y con sus manos crueles
me han amortecido;
mas, ay, de sus golpes
apenas me dolía,
que me quita el dolor
más suave herida.
Un poco más allá
gemir oía.
Lo veo en la Cruz
donde, llamándome, expira,
clavados pies y manos,
la cabeza entre espinas.
Los gemidos que hace,
yo bien los entendía.
Si el Amor no llega
yo me moriría.
Si el Amor no llega,
yo me moriré.
Cuando lo veo morir,
mi corazón suspira;
me abrazo a la Cruz
cual a una cepa de viña.
«Jesús, ya no quiero
el lecho que me placía,
os lo hice de flores
y lo queréis de espinas;
si en el vuestro me queréis,
en él yo dormiría,
clavados pies y manos,
la cabeza entre espinas,
y una lanzada en el corazón
que me arrebate la vida.»


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jueves, 10 de marzo de 2016

Abril - Hermanos Álvarez Quintero



Con sus nieves y aguas mil
al invierno el sol destierra;
suspira alegre la tierra
y ese suspiro es abril.
¡Abril!, el primer albor
de la mañana en el cielo;
¡abril!, el primer anhelo;
¡abril!, la primera flor.
El primer ímpetu ardiente
de la vida, antes en calma;
el primer grito en el alma;
el primer sueño en la frente.
Abril es por maravilla
flor de eterna juventud;
abril es fuerza y salud;
abril sabe a manzanilla.
Abril es aura que cruza
entre flores a escoger;
abril es una mujer,
y una mujer andaluza.
Abril ama, sueña, engríe
canta, bulle y alborota;
abril es clavel que brota,
abril es boca que ríe.
¡Abril! ¿A quién no has dejado
el recuerdo de un amor
y las hojas de una flor
en el libro más preciado


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miércoles, 9 de marzo de 2016

Amor mueve mis alas, y tan alto ...- Gutierre de Cetina



Amor mueve mis alas, y tan alto
las lleva el amoroso pensamiento,
que de hora en hora así subiendo siento
quedar mi padescer más corto y falto.

Temo tal vez mientra mi vuelo exalto,
mas llega luego a mí el conoscimiento
y pruébase que es poco en tal tormento
por inmortal honor un mortal salto.

Que si otro puso al mar perpetuo nombre
do el soberbio valor le dio la muerte,
presumiendo de sí más que podía,

de mí dirán: «Aquí fue muerto un hombre
que si al cielo llegar negó su suerte,
la vida le faltó, no la osadía.»



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